Puedes seguirme en...

Facebook: Marina García Gómez
Twitter:@marina2095
Mostrando entradas con la etiqueta GHB. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta GHB. Mostrar todas las entradas

1 mar 2011

And the winer is....

Ya ha llegado a su fin el primer gran hermano bloggero. Una pasada! Antes que nada decir que me lo he pasado super bien y me ha encantado y que las chicas que han ganado se lo merecen un monton y tienen todo mi apoyo.
en tercer lugar con un empate estan Sakura y Erzengel, en segundo lugar... Maga and the qiner is... tatatatatachán: CITU! Genial seguire de cerca el proximo gran hermano ;)



PD: pinchar en los nombres para acceder a sus blogs donde crean mediante palabras.

24 ene 2011

Las manos


         Las manos

Entrada para el Gran Hermano Bloggero. Esta vez el tema va de “las manos’’  Quiero dar las gracias a todos los que no me nominaron y comentaron y siento ni poder devolver comentarios, pero es que entre el instituto y el equipo (que ya he empezado con los campeonatos) no tengo tiempo casi ni para leer ni para escribir. Sorry L Un beso, aquí os dejo lo mío:
Mis manos. Las miro; pequeñitas, con dedos rechonchos. Son tan blancas como el resto de mi piel pero se sonrosan ligeramente en la zona de los nudillos. Un par de lunares decoran cada una de mis manos. No son lunares grandes y feos, sino que son parecidos a las pecas. Suaves manchitas marrones que le dan un toque de color. A veces, sobretodo en invierno se me marcan un poco las venas, finas líneas azules que contienen el fluido de la vida. Tengo los dedos cortos y de no ser porqué llevo las uñas bien largas y cuidadas parecerían manos de “morcilla”. Las uñas: suelo llevarlas trasparente o azul eléctrico y a veces negras.
Mis manos son las que me mantienen a flote cuando hago una figura en sincronizada, son mi empuje y al mismo tiempo mi base. Ellas me dan el impulso luchando con fuerza contra el agua. Sin ellas no podría nadar a crol* ni a mariposa*. No podría relajarme en braza* ni hacer torpedo*.
Esa parte de mi cuerpo también crea. Son las manos las que me ayudan a plasmar las ideas que tengo en la cabeza. Las que nos permiten crear todas las máquinas que forman nuestro mundo e incluso con las que escribo estas palabras.
Con mis manos puedo saber como es una persona sin verla. Acariciarle el rostro, descubrir cada uno de los surcos en su piel. Sentir si algo es áspero o suave…
Porqué el gesto de cariño más grande que se puede hacer, es coger a alguien de la mano en un momento difícil.
Crol: Estilo de nadar más común.
Mariposa: Es el estilo más complicado y es el que se hace en las competiciones.
Braza: La manera de nadar sacando la cabeza tipo rana.
Torpedo: Remada típica de la natación sincronizada que se hace en plana con los brazos por encima de la cabeza impulsándose hacia los pies.

Ahí va mi entrada. Es más corta que ninguna de las que he hecho, pero esta vez no es una historia así que tampoco tenía mucho más que decir. Un beso.
Mariina.

17 ene 2011

Semana de los elementos:


Semana de los elementos:
Entrada para el Gran Hermano Bloggero. Esta semana toca el tema de los elementos. Yo he elegido el agua. Y como siempre lo haré en forma de historia para tratar ese tema.

El agua: Imprescindible, hermosa, valiosa, tranquila, curativa, virtuosa… y sobre todo escasa.

Eso ponía en mi libro de ambiente. Casi quería dormirme sobre el libro y suspender al día siguiente. ‘’Venga Ayelen un poco más’’ me dije a mi misma. Seguí leyendo lo mismo que llevaba repitiendo dos horas. Mucha historia sobre el agua y toda su evolución, sus características y sus problemas.

Finalmente a las dos de la mañana cerré el libro y me acosté. Esperaba un sueño tranquilo, descansar un rato y levantarme para ir al examen. Pero en lugar de ello tuve un sueño muy vívido con muchas imágenes del agua y de los humanos desperdiciándola.

Sonó el despertador y me levanté sudando. Me sentía agotadísima y tenía el examen más importante del curso en unas horas. Me vestí deprisa y corriendo: un corsé negro con mucho escote y un cinturón plateado para decorar mis escamas. Salí corriendo (bueno más bien nadando) hacia clase. Como siempre llegué tarde. Todos mis compañeros estaban ya colocados en su lugar con el examen en la mano. Con algo de vergüenza me coloqué en mi lugar y la profesora me tendió el alga rosada donde estaba escrito el examen.

Para los que no se hayan percatado. Soy una ninfa, una ninfa del agua. Lo que los humanos conocen vulgarmente como sirena. Por eso todo el royo ese del agua, nadar en vez de correr y un alga para el examen.

Leí el examen y me encontré frente a las temidas preguntas. Fui contestando una a una rellenando páginas y páginas de información sobre el agua. La verdad es que todo lo que venía a mi mente había salido de las imágenes de mi sueño. Terminé el examen la primera y se lo dí a Jusila.

-         Ayelen ¿estas segura que no quieres repasarlo?

-         Ya lo he hecho- le sonreí y me creyó.

Abandoné la escuela. De hecho abandoné el recinto. Salí a mar abierto y deje que las corrientes submarinas me llevasen.

Una cueva oscura. El agua estaba mucho más caliente allí. Apenas podía ver. Pestañeé un par de veces hasta que se aclaró mi visión. La cueva era redonda y daba paso a un oscuro túnel. En el fondo del cual había un muchacho. Su cola era azul en vez de verde las escamas no brillaban sino que eran casi traslucidas dejando que se viese que estaba formado por agua. El pecho desnudo dejando a la vista unos pectorales perfectos y una piel extremadamente blanca. Su pelo rubio platino y unos ojos negros totalmente. Sus labios eran iguales a la cola, traslucidos mostrando el agua en ellos. Era como una estatua labrada pero en vez de mármol, en agua. No se movía, estaba sentado sobre su cola en una roca. Me acerqué a él y lo observé más atentamente. Tenía arrugas en la piel pero no aparentaba más de veinte años. Su expresión era pensativa y sabia. De pronto recordé más imágenes del sueño y su nombre me vino a la mente.

-         Ondine- susurré. Como si se tratase de magia, el chico despertó.

Fue como si hubiese estado durmiendo. Abrió la boca, y en vez de palabras salió agua de su boca. Pero agua que brillaba y era pura. Preciosa. Sentí la necesidad de beberla, de atraparla con mis manos. Pero me resistí. En lugar de ello convoqué al agua y la dispersé por toda la cueva. Todo era tan hermoso. Ondine el hijo del agua se encontraba allí conmigo en nombre de su madre y yo lo sabía. Lo sabía en lo más profundo de mi corazón.

-         Necesito tu ayuda Ayelen- susurró el muchacho. Su voz salía en forma de agua plateada.

Le presté mi ayuda. Fui la encargada en este planeta de salvar la vida de agua. Dediqué toda mi vida de ninfa a cuidar del elemento más puro que existe. De intentar hacer llegar el agua a sitios donde no la tienen. De encargarme del asunto de los humanos y enseñarles que el agua tiene que ser cuidada ya que ella cuida de nosotros. Me convertí en mujer con piernas y conviví entre humanos muchos años para hacerles llegar el mensaje.

Después de muchos años volví a la cueva a morir allí. No hizo falta avisar Ondine me esperaba allí. Me abrazó con sus suaves brazos y me tendió sobre él en el suelo de la cueva. Yo era muy anciana ya y él me besó deshaciéndonos en agua para siempre.

 Imprescindible, hermosa, valiosa, tranquila, curativa, virtuosa… y sobre todo escasa.

Esa es el agua. Formada por el corazón de muchos seres como yo que lo dieron todo por ella. Y ella es la que nos mantiene con vida. Su grandeza, sus cualidades, su pureza, fuerza belleza y su… magia. Es por ello y por que es parte de mí que la elijo como elemento en el cual deshacerme para formar parte de ella para siempre.

 

He elegido el agua porqué es mi favorito junto con la tierra de todos los elementos. Pero con el agua me sentía más identificada. Porqué me llamo Marina (mujer nacida del mar) porqué vivo en un ciudad costera y no sabría vivir sin mar. Hago natación sincronizada- amo ese deporte- hago vela y piragüismo y me encanta la belleza del agua pura.

10 ene 2011

Mi eterno hombre perfecto

Entrada para el Gran Hermano Bloggero. Había que hacer una entrada basandose en la persona perfecta. Yo lo he hecho en forma de relato. Como si esa persona hubiese existido para mí.
Os contaré una pequeña historia digna de ser oída. Cuando yo apenas contaba con diecisiete años estaba enamorada de un vecino que para mí era un perfecto ejemplo de lo que un hombre debe ser.
Recuerdo que aquel hombre se mudó a nuestro edificio cuando comenzó la universidad. Era hijo de un escritor francés famoso y de una editora española. Estaba estudiando literatura castellana en la universidad de Alicante. Cuando yo lo conocí, tenía quince años. Vivía en mi bloque, dos pisos por debajo de mí. Ni siquiera supe de su llegada. En mi edificio entra y sale mucha gente constantemente. Un día mi madre subió y me dijo que había coincido con él en la puerta del garaje y que habían mantenido una pequeña charla.
-         y ¿sabes? Es muy guapo.
-         Mamá no me importa- dije cortante.
Más tarde me arrepentí de haber contestado así a mi madre, porque era realmente guapo. Era muy alto. Por lo menos metro noventa. Piel blanca pero bronceada. Tenía el cabello rubio oscuro. Rebelde, lleno de remolinos que levantaban los mechones e impedían peinárselo. Ojos tiernos y dulces. Rasgados en medio de su cara, expresivos y grandes. Formados por dos canicas color chocolate con la pupila grande. Sus ojos hablaban por él, mostraban todas sus expresiones. Una nariz pequeña pero alargada decoraba la parte central de su cara. Al igual que la nariz, la boca también era pequeña. Con los labios un poco carnosos pero sin exceso. La mandíbula esplendida, pero sin encajar correctamente. Dándole un aspecto único. A pesar de ser alto no era flacucho, sino que tenía cuerpo de deportista. La espalda ancha y los brazos fuertes. Y en aquel momento aposté a que el pecho sería también una autentica obra de arte y músculos. Hecho que luego comprobé que era cierto, al verlo en la piscina. Fue muy cortés. La primera vez que me topé con él, íbamos en el ascensor y se ofreció a ayudarme con mi bolsa de deporte.
Rechacé su propuesta alegando que mi padre decía; que los deportistas deben llevar siempre ellos mismo sus bolsas para hacerse más fuertes. A lo que el contestó con una enorme sonrisa y dijo. ‘Si mi padre también dice eso siempre, solo que él, en francés’

Allí apenas pude solo sentirme atraída hacia él. Per dos años más tarde, mi madre tuvo un problema con una camisa, que se le cayó al tender, y puesto que mi hermano no se encontraba en casa tuve que bajar yo a decírselo.
El rellano de su piso, olía a rosas (y nos es broma). Aquel olor salía bajo la puerta de su casa. Aquel muchacho usaba un ambientador maravilloso. No me hizo rogar mucho. En cuanto llamé la primera vez abrió la puerta. Como siempre, con su mejor sonrisa para mí.
-         Marina- dijo sorprendido- ¿en que puedo ayudarte?
-         Hola- saludé- a mi madre se le ha caído una camisa mientras tendía. Y ha caído sobre tu tendedero.
-         Claro.- dijo pensativo- pasa.
Entré llamada por la curiosidad de ver su casa. No era muy distinta de la mía, solo que decorada de manera diferente. Yo pensaba que mi casa era el sitio con más libros, después de las bibliotecas, que había visto. Pero no. Su salón. Estaba formado por dos enormes estanterías repletas de libros de distintos géneros. Y en medio había un enorme sofá, con aspecto caro repleto de cojines.
-         Miguel
-         ¿Sí?
-         Te gusta leer ¿eh?
-         Me encanta, es más lo amo. ¿Te gusta leer a ti?
-         Si, yo también amo leer.
-         Entonces te recomiendo un libro.
Salió de la galería y se pegó a una de las estanterías. Rebuscó en uno de los estantes más altos y al fin sacó un libro.
-         Toma. Te lo regalo.
Mire la portada. Era de cartón, con un dibujo de una mariposa amarilla y el parte inferior ponía: Miguel Dosvidas.
-         espero que te guste. Lo he escrito yo.
Sorprendida, levanté la vista y lo vi sonriéndome de nuevo.
-         ¿quieres sentarte y tomar algo?
-         Eh… claro.
Pase una tarde entera con él. Resultó ser una persona divertida. Agradable. Le gustaba mucho el aire libre. Pasear.
Me habló mucho de sus viajes. Al igual que yo, odiaba el turismo de playa y amaba pasear por sitios tan impresionaste como Venecia, Roma, Londres, Paris, Atenas, Berlín… Era sorprendente, era apenas cuatro años mayor que yo y ya conocía tantos sitios. Descubrí que era vergonzoso y que antiguamente eso le había pasado factura en cuanto temas importantes. También hablamos de mis estudios y luego de los suyos. Yo era de ciencias, pero me gustaba mucho su carrera. Aquel hombre. Era paciente conmigo. Bondadoso.
Leí su libro. Me hizo viajar junto a sus personajes crear escenarios imaginados en mi cabeza. Me hizo soñar despierta y vivir cosas que él quería que viviera.
Volví a bajar a su casa y a pasar más tardes junto a él. Descubrí más cosas como que era muy sensible, no le importaba llorar si sentía necesidad de ello. No se escondía ni escondía sus problemas, pero tampoco hacía de ellos una carga para la persona que tuviese al lado. Me demostró que adoraba a los niños, por que le hacían disfrutar y valorar la vida como ella nos valora a nosotros. Era una persona muy inteligente que sabía de todo. Pero modesto y humilde. Nunca se creyó en las nubes. Le gustaba la pintura y el buen cine, por no decir que se habría visto todas las grandes obras cinematográficas.
Era celoso. Pero no exceso. Solo lo suficiente para mostrar que le importabas. Su padre le mandaba dinero y con eso nunca le costó comprarme un detalle (siempre algo que tenía que ver con la literatura) Nunca escondió sus sentimientos hacia mí.
Tengo vagos recuerdos de algunos fragmentos de sus cuentos esparcidos por su escritorio o por el mío. Pero aunque era seguro de si mismo, nunca estuvo seguro que haber terminado sus historias. Era tan…perfecto.
 Un día estaba en la piscina con mis amigas y él bajó a nadar. Yo sabía, de su boca que él hacer natación, y de hecho me confesó una vez que había sido campeón escolar en mariposa. Recuerdo como mis amigas babeaban al ver su impresionante cuerpo. Su espalda ancha y pecho fuerte terminado en una uve a la altura de la cintura. Se sacó la camiseta y se tiró a la piscina. Era de esas personas graciosas que sabe que momento es el adecuado para contar un chiste. Y que si tiene que hablar con chiquillas sabe hablar con ellas y no ser un pelmazo. Tampoco había mucha diferencia de edad apenas unos cuatro años.
Le encantaba el teatro. Disfrutaba de todo lo que lo rodeaba y conseguía que los demás también lo hiciésemos.
No creía en dios, pero si que era sumamente respetuoso con todas las religiones y adoraba las culturas a las que acompañaba. Aunque tenía muchos prejuicios contra la islámica por todo ello del machismo.
No estaba nada de acuerdo con la desigualdad con la mujer, él consideraba a las mujeres por igual que a los hombres, pero distintos al mismo tiempo.
-         Esos hombres no saben lo que hacen. Las mujeres no solo sois tan buenas como nosotros sino que además… sois un regalo divino. Tan inteligentes, guapas, responsables… Yo pienso que sois importantísimas en este mundo y que no podríamos vivir sin vosotras.
Arrugaba mucho la frente y luego se relajaba y me dedicaba su mejor sonrisa.
Disfruté cada segundo a su lado porque si mi mente vagara sin rumbo ni control buscando junto con mi corazón una persona perfecta no la encontraría sobre la tierra, porque sería una mezcla de las cosas buenas de todos aquellos a los que quiero. Pero él era lo más parecido a lo perfecto que jamás he conocido.
Cumplí los dieciocho y ello trajo consigo dos cosas. Que pudiésemos estar juntos y que yo empezase a estudiar.
Lo segundo ocultó lo primero por que me tuve que ir a estudiar a Madrid medicina. No supe de él en mucho tiempo. Terminó la carrera y se volvió a Francia con su padre. Yo terminé mis estudios hice el doctorado y empecé a trabajar. Al fin hace dos meses me llegó un libro titulado.
Mi pequeña princesa perfecta De Miguel Dosvidas.
Y volví a recorrer en mi memoria  todas y cada una de las cualidades de mi hombre perfecto.

8 ene 2011

1º GHB

Soy una de las participantes de la casa bloggera, en este primer concurso bloggero. He de decir que seguramente no me quedará tiempo para escribir mi historia puesto que estas semanas estaré ocupada con el concurso y además ya he empezado las clases y tengo mucho que estudiar. Me gustaría que siguierais el concurso y a ser posible me voteis :) Colgaré cada Lunes el relato que me toqué para el concurso del blog http://ni-unapalabramas.blogspot.com/ Espero que os guste. Un beso! Mariina.